lunes, 17 de mayo de 2010

lunes, 10 de mayo de 2010

¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo regresó ahí?

Pues aquí estoy... nunca pensé que llegaría este momento pero empiezo a soltar algún jugo de neuronas en un blog que se perderá entre el eterno universo de la red.

Será uno de tantos, ni el más interesante ni el más aburrido, sólo uno más... soy sólo uno más que aprendió a escribir y con eso merezco el Olimpo de las letras, y que sin creerlo uso este blog como primer paso de un camino equivocado. Todo gran viaje empieza por el primer paso... también esos viajes que nunca debimos hacer.

¿Cuántos somos? ¿Cuántos hay allá en sus guaridas con un cigarro encendido y una taza de café a esta hora? Se quedó atras la bohemia y el romanticismo de eso... somos muchos iguales, nada me hace diferente al resto... el cigarro encendido y la taza de café se volvió un tedioso y estúpido cliché; sin embargo es necesario para empezar a escribir estas innecesarias palabras.

El cigarro da mal aliento y el café peor... tal vez debería apagarlo y derramar el café para intentar algo diferente... tal vez debería derramarlo sobre la computadora para acabar con esta infamia de una vez. Sólo un toque más... sólo un sorbo más...

De mi cerebro empiezan a escurrir pensamientos y recuerdos, ¿es lo que debo escribir? ¿es eso lo que se pone en este cuadro blanco frente a mí?

Cuanto añoro aquellas tardes y noches cuando no era necesaria tanta parafernalia vulgar y asquerosa y el boquete de la pared que dejó aquel clavo cuando cedió ante el peso de una horrible fotografía de graduación era lo único necesario para perderme en un mundo mágico y delicioso. Ya no encuentro la puerta para entrar a ese mundo, o he estado tanto tiempo que empiezo a aburrirme y no encuentro la puerta para salir.

Mañana será otro día, diferente e irrepetible, sólo la curiosidad por la aventura de mañana me contiene de jalar el maldito gatillo de el arma que me mataría el alma... nunca mataría mi cuerpo, no creo, pero tantas veces he caido en la desesperanza espiritual de abandonar todo y entregarme a la corriente... o es que ya estoy en ella y soy sólo un ingenuo que se cree diferente a los demás.

Al fin y al cabo el cigarro ya se consumió y el café está demasiado frío, ya ni siquiera soy parte de todos ellos que están allá... en sus guaridas... me guardo, me quedo en este departamento creador de ilusiones y aval de decepciones; dibujante de sueños y constructor de frustraciones.

Me guardo, ojalá esto sirva de algo... ojalá vuelva a ese mundo de donde alguna vez vine... o me lleve a uno mejor...

Ya veremos, mañana será otro día y tengo curiosidad por ver qué traerá...